
La Fontana de Trevi, con el agua roja como acción de protesta.

Y el nido de King Kong, naranja contra el hambre.
Las protestas evolucionan y ahora la tendencia es el color. Una forma más llamativa que el recurrente cálculo aritmético al que se han visto reducidas las manifestaciones callejeras.
Una buena sugerencia para los vecinos de La Inmobiliaria, de los que me llama la atención su constancia, y como, sin saber de PGOUs, luchan contra la degradación urbana.
Pese a que las manifestaciones se repiten, el número de participantes crece. Hoy con boda incluida. Aunque de momento optan por técnicas que les perjudican más a ellos, como las huelgas en sus comercios. Quizás debieran decidirse por señalar con colores las partes de su barrio que deban mejorar. Sacarle los colores a los responsables.
En Torre también protestan los de Moehs y se avecina una reedición de las protestas térmicas. Me gustan mucho las noticias de vecinos movilizados (contra la carbonilla, las líneas de alta tensión , las térmicas…).
En Torre son más reivindicativos. Las -escasas- protestas en Santander confirman mi teoría del viento Sur como factor de cordura. De hecho, los que han reclamado han sido los que más lo sufrían las suradas, los del polvo del carbón. Ahí el color era el negro. Forzándolo un poco, también en el Cabildo podríamos decir que el mal estado del barrio se percibía más cuando el viento más fuerte hacía caer cascotes. Desde luego no hay aquí la misma preocupación por el urbanismo.
Rectifico. Sí ha habido protestas en la capi. Esta semana. Cuando un grupo de jóvenes increpó, con preguntas y pancartas a Fraga, tras una charla en la Universidad, unos estudiantes de derecho les abuchearon, insultaron y exigieron que se callaran.
No estoy hablando de Fraga. Todos podéis defender la parte de su biografía que eijáis. Lo que me llama la atención fue la actuación de los futuros abogados presentes en la sala. Llamadme tópico, pero una de las cosas que se presupone en los universitarios -y que, como tantas cosas, yo no he hecho-, es, junto a las ganas de divertirse, la protesta y las ganas de tocar las narices. Aquí en cambio hubo un conato de crítica y se canalizó la protesta -en mi opinión de una forma desproporcionada- hacia sus autores. Y se me hace raro que un universitario defienda con tanto énfasis a Fraga. Sobre todo, porque el viernes, creedme, demostró que se basta y se sobra él solito para responder a quienes le critican.
También me parece cuestionable su selección como personaje para el Día del Alumno de la UC. El día anterior, en Madrid, otra institución apostó por una iniciativa que tendía más a unir que esta.
Santander vive en un estado de sopa boba que mientras no cierren los cuatro bares donde sirven garrafón a los niños de bien con sus crestas no pasa nada.
Y Fraga, personalidad para traer el día del alumno… madrededios…
El año que viene votaré por Josu Ternera, que siendo lo mismo, seguro que sale un pico más barato.
Saludos.
Por: nachogonzalez el 23 Octubre , 2007
a las 2:49 pm