Posteado por: diasdesur | 19 Noviembre , 2007

Nuevos patrones

La mejor prueba de que algo se está construyendo es la generación de los mitos. Es como cuando en tu grupo de amigos tienes una serie de anécdotas y palabras recurrentes, una especie de liturgia que vas creando, que surge sobre la marcha y se establece.

Con los griegos y los romanos, se dio explicación a una civilización. Y el cristianismo no dejó de ser, con todos sus santos, una mitología adaptada, donde los santos reemplazaron a los dioses (algún día me gustaría tener conocimientos de mitología como para encontrar los paralelismos). La mejor prueba sobre esto la tenemos, como de tantas cosas, en Latinoamérica, donde la veneración por los santos era en realidad santería, una adoración por los ídolos precristianización, la santería.

Y en las ciudades empezaron a circular las leyendas urbanas, para cohesionar y advertir de las conductas rechazables y los asuntos a evitar (el demonio del sida, el miedo inicial a lo exótico…)


Por eso las ciudades tienen un origen mítico y un santo que hizo algo –aunque fuera ser martirizado-, para explicar un origen y buscar un nexo de unión. Como en Macondo, que se erigió en un lugar fijado por un sueño, por un grupo de personas que lo buscaron como en un éxodo…y que luego sufrió castigos colectivos, como ese diluvio de un año de duración o la peste de la hojarasca.

 

Pues digo, que la mejor prueba de que ahora mismo se está construyendo algo es que los inmigrantes ya tienen una patrona, la virgen de los sin papeles. Con una llegada azarosa hasta aquí, parecida a la de las cabezas de los mártires de Santander. Y los latinos se encomiendan a ella y la achacan el milagro de sortear a la demoníaca burocracia. (por circunstancias que no vienen al caso he visto el laberinto en que tienen que meterse y nunca escuché a mis padres contar que para ellos fuera tan complicado)

Hasta la hacen procesiones y fiestas. Al margen del sentimiento religioso, es una forma de crear colectivo, de aglutinar personas y de integrarse en nuestras ciudades, sacando a las calles ritos nuevos con más sentido que los nuestros, que muchas veces ya no hablan de nosotros. Está surgiendo ante nuestros ojos y aún no sabemos que va a ser cuando crezca.

Me parece lógico que sean ellos los que construyan una nueva mitología. Tienen que explicar cómo están cambiando nuestras ciudades (repoblando nuestros barrios abandonados, cuidando a nuestros mayores y limpiando nuestra mierda). Libran batallas diarias, después de haber sufrido auténticas odiseas para llegar a una tierra prometida que aún parece que tienen que ganarse con trabajos o pruebas.


Qué diferente es este nacimiento de algo nuevo a lo que asistimos de ese desesperado intento de revival que es reconstruir el dichoso trozo de piedra de la horadada. Tal cual. Poner artificialmente piedra. Que no se note el paso del tiempo. Que la historia quede como estaba a toda costa. Aunque empiece a ser mentira. Aunque describan algo con fecha de caducidad y sin relación con nadie. Aunque fuera el mundo gire y las olas golpeen.

Seguro que hay mil formas de recordar que por esa roca pasaron dos cabezas y que de una de ellas deriva el nombre de la ciudad. Seguro que las hay incluso más gráficas, más explicativas de la historia, que la piedra en sí misma. Puede que hasta haya posibilidades originales, creativas y por qué no, emotivas.

Las cosas deben moverse, pero hacia delante, por favor, incluso para recordar el pasado.


Respuestas

  1. Mi historia de amor con un hombre negro.

    http://sinblancaporelmundo.wordpress.com/2008/01/08/mi-amante-afrocaribeno/


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