Posteado por: diasdesur | 2 Julio , 2008

1.080 gracias

Leo que ha muerto Simone Ortega y lo siento porque lleva años viviendo en mi casa. Cuando empecé a vivir sólo –hace ya demasiado– y me empecé a enfrentar con la cocina, después de los primeros meses de macarrones y arroz, me puse a curiosear entre todos los libros de cocina que tenía mi madre en una balda atestada.

Mi madre cocinaba muy bien y estaba todo el día probando recetas nuevas, y comprando libros de todo tipo para probar y experimentar, así que en aquella balda había de todo. las recetas del café, de la pasta, de la reposteria, el libro del queso, cocina alemana, todo sobre las verduras, recetas con chocolate…La locura. Y entre ellos había uno que fue por el que me incliné, el mítico y renombrado de las 1.080 recetas de cocina.

Me gustó porque para entenderlo no necesitaba un diccionario, y a pesar de eso, salían los platos y te daba pistas para experimentar sin volverte loco, algo que merece la pena reivindicar en estos tiempos que hay recetas que parecen sacadas de guerra bacteriológica o cuando los suplementos dominicales te recomiendan platos con ingredientes casi imposibles de encontrar en una ciudad como Santander.

El libro de Simone se llenó de anotaciones, de manchas y vapores, y de marcapáginas para localizar fácilmente las recetas más socorridas. La verdad es que me ayudó mucho, y todo desde la sencillez. Eso es utilidad. En mi última mudanza, guardé todos los libros de recetas en cajas, pero mantuve a mano las 1.080 recetas.  Me gusta pensar que cada una es una historia, como en el libro ‘Como agua para chocolate’.


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