Posteado por: diasdesur | 4 Julio , 2008

Mi problema con Marsella

(Sigo con los posts escritos en el MSC Orchestra durante el viaje de Logitravel para bloggers y que no pudimos enviar entonces por problemas técnicos)

Tengo un problema con Marsella. Es gravísimo. No sé que Marsella me gusta más. No tengo muy claro si prefieron la Marsella portuaria, con una extensión tremenda y alargada.

Dudo mucho entre esta ciudad y la que no se recrea en el pasado e inicia retos de  futuro con el proyecto Euromediterráneo, precisamente aprovechando sus señas de identidad con un toque nuevo. Se me hace raro un puerto en el que las naves no se sometan a un simple proceso de deterioro durante años para después tener que emplear esfuerzos en derribarlas, que queréis.

Incluso se atreve con edificios emblemáticos con nombres del prestigio de Zaha Hadid.

Pero luego llega la muy canalla –como todos los habitantes de ciudades portuarias– y apuesta por conservar sus recuerdos pesqueros. Y va y lo combina con apuestas modernas (tranvía, préstamo de bicicletas) y no contenta con esto, va y piensa en los jóvenes, que tienen transporte gratuito y que el mismo día de nuestra visita celebraban el Día de la Música con conciertos por toda la ciudad. Así no hay quien pueda.

Luego está la Marsella que se puede ver desde lo alto, en la que se funden la ciudad lujosa en la que  me imagino a marqueses y duques pasando el verano, mientras, en medio de esa vista, se interpone otra vista, la que tuvo otro noble, el conde de Montecristo, en su recurso. Aunque fuera ficción, esa historia es para mí tan real como la de los navegantes y comerciantes marinos que fundaron la ciudad.

Es peor de lo que parece. La ciudad da la impresión de tener calles con encanto en las que es fácil perderse y además no es muy cara. Es un problema gravísimo. No sé con que Marsella quedarme. Voy a tener que volver para luchar contra esta indecisión que me corroe.


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías